Tienes conciencia del tema, pero faltan medidas estructurales y liderazgo para que el plan de igualdad sea efectivo. Empieza por priorizar un diagnóstico, aprobar un plan formal y activar algunas acciones piloto para generar impulso.
2.
En camino hacia la inclusión
Tu empresa ha dado pasos importantes y hay interés por avanzar, aunque la implementación todavía es parcial. Consolidar procesos, formación y seguimiento te ayudará a convertir buenas intenciones en resultados visibles.
3.
Buena base de igualdad
Tienes políticas y algunas prácticas establecidas que demuestran compromiso real con la igualdad. Si fortaleces el análisis de datos, la formación continua y el seguimiento, podrás escalar esas buenas prácticas de forma sostenida.
4.
Empresa inclusiva
La igualdad está integrada en varios procesos clave y existe un seguimiento regular que permite ajustes. Sigues perfeccionando detalles y ampliando la cultura inclusiva para consolidarte como referente interno y externo.
5.
Modelo en igualdad
Tu organización lidera con un plan de igualdad sólido, datos fiables, formación continua y métricas que demuestran impacto. Mantén la mejora continua y comparte tu experiencia para inspirar a otras empresas.